Reconstruye. Sin lastimarte y sin lastimarlos. Familias reconstruidas.

Hola a tod@s!

Hoy en día en México el 27% de las familias, son reconstruidas, este termino lo utilizamos para las familias que se juntan, por ejemplo, cuando uno de la pareja tiene sus propios hijos y el otro no y deciden formar una nueva familia, o ambos tienen hijos, en fin hay muchas diferencias pero en lo que coinciden es en que se juntan para crear una nueva.

Actualmente es absurdo entrar a la disputa si esto es bueno o malo, en lo que nos queremos enfocar es en la importancia de formar una sana y buena convivencia en familia. 

Hay que recordar que cada familia tiene sus propios valores y reglas, es importante que tu y tu pareja platiquen, se pongan de acuerdo de cuáles van a ser las suyas, ahora que han formado una nueva familia, así lograrán coherencia y sus hijos sabrán lo que esta permitido y no y las consecuencias que trae. 

Aquí les dejamos unos tips para mejorar la convivencia en familia 

  1. Conoce a tu nueva pareja, ve cuales son sus valores, acciones, sabemos que nadie es perfecto, pero trata de además de amarl@, ver cuales son sus fortalezas y áreas de oportunidad. 
  1. Platica con tus hijos, descubre que es lo que le agrada y lo que no, de tu nueva pareja. Así sabrás lo que ellos piensan, sienten y fomentarás el inicio de una buena convivencia.
  1. Observa cómo es es tu pareja con tus hijos, fíjate bien cómo trata a tus hijos y a los suyos, si existe algo que no te agrada platicarlo en privado, traten de llegar a un acuerdo.
  1. Se atento en cómo se relacionan sus hijos con los tuyos, sabemos que es algo difícil que todos se lleven bien, sin embargo, traten de abrir espacio al diálogo y así encontrarán soluciones.
  1. Abre espacio de confianza y respeto con tu pareja, para evitar que se desarrolle un espacio familiar conflictivo.

Testimonio

Mi nombre es María, soy de una familia muy tradicional, así que mi divorcio fue un caos, mis papás se enojaron y yo no sabía que hacer, mi mayor preocupación eran mis dos hijos. Después de mi separación, me volqué en mi trabajo en pasar tiempo en familia, quería hacer lo mejor posible para que mis niños la pasaran lo mejor posible. Pasó el tiempo y de la manera más inesperada conocí a Gerardo, un hombre que me llenaba de cariño y seguridades, me hacía sentir que tenía una nueva oportunidad de enamorarme y ser correspondida, las cosas salieron muy bien.

Él tenía también un pasado de ruptura, eso incluía tres hijos. Los dos tratábamos de cuidar nuestros propios hijos. Tomamos la decisión de empezar a vivir juntos, debo de confesar que mi primer error fue dejarme llevar y no consultarlo con mi hijo de 10 y de 7 años, porque al final yo estaba decidiendo por mí, pero también su estilo de vida iba a cambiar. Empezaron las discusiones, no porque Gerardo los tratará mal, sino por algo vital en cada familia, la confianza, mis hijos no confiaban en él y los suyos tampoco en mí. Los dos nos empezamos a sentir abrumados, queríamos que todo funcionará.

Así que decidimos buscar asesoría, ahí nos hicieron ver que pasar días solos cada quien con sus hijos podía ayudarles a mejorar su sentimiento de valía. Que las cosas no se fuerzan y las opiniones de ellos son de gran importancia.

me gustaría decirles que recuerden que los hijos son únicos, el amor llega, los años pasan y con ello el tiempo de convivir con tus niños, ponlos en primer plano, considéralos, escúchalos y no les impongas nada, quizás tú puedas tener tu pareja y debes de establecer cuáles son tus prioridades y límites en cómo se relacionan con tus hijos. Cuídate a ti y a ellos.

Si después de leer este blog, conoces a alguien que necesite ayuda, no dudes en ponerte en contacto con nosotros, en ARANA contamos con psicólogos profesionales que pueden ayudar a esa persona que estimas.

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