El reencuentro como pareja, después de tantos años. Nido vacío

Hola a tod@s!

Este blog está dedicado para todos aquellos padres y madres que ya experimentaron de todo, caídas, logros, victorias, discusiones, desilusiones, enfermedades, cambios en su forma de pensar y de vivir y se encuentran en esa etapa de la vida donde los hijos se van de casa, ya sea por trabajo, por que han formado una familia o por independencia, para algunos padres es motivo de alegría, para otros no tanto. Este vacío que se vive en casa es la oportunidad de volverse acercar como pareja, conocerse de nuevo, después de todo lo que han vivido y el tiempo que ha pasado. 

Los expertos le llaman síndrome del nido vacío. Ya que en esta etapa se vive un vacío, un no saber qué hacer, algunos les cuesta más trabajo porque los padres dedicaron mucho tiempo y energía en el cuidado de sus hijos o por el lazo fuerte que se hizo con ese hijo.

Los síntomas más comunes son: problemas para dormir, insomnio, fatiga, falta de concentración, tristeza, pero no se preocupen, es normal y saludable que en esta etapa se vivan estos síntomas, siempre y cuando no exista un deterioro en la vida de la persona, es decir que le impida ir al trabajo, a sus actividades favoritas, o se aísle y no quiera salir de casa. 

Aquí les dejamos unos Tips que les ayudarán a mejorar en esta situación:

  1. Se recomienda que antes de la partida de los hijos, los padres se vayan preparando en soltar un poco a los hijos y volver a salir como pareja, convivir más tiempo entre los dos.
  1. Visitar a sus amistades, platicar con ellos de los nuevos cambios que hay en casa.
  1. Si los síntomas antes descritos persisten y perjudica la calidad de vida de la persona, ir al psicólogo, ya que este le ayudará en esta situación.
  1. Recuerden que el éxito de un buen trabajo como padres es saber que sus hijos se sienten listos para irse, para hacer su vida sin su ayuda constantemente.

Continuación les dejamos un pequeño testimonio de una pareja que pasó por esta famosa etapa del nido vacío 

Tuvimos tres hijos, todo el día había ruido, al inicio, cuando eran muy pequeños, escuchábamos que algo se había roto o gritos de peleas. En fin, nunca faltaba escuchar un “¡mamá!” fuera para encontrar algo roto o simplemente porque querían saber que estaba ahí en casa. Después llegaron las discusiones por todo, ya fuera porque no los dejábamos salir o porque querían que les compráramos algo. 

Fueron creciendo más e ingresaron a la universidad tomando nuevos intereses y cada vez estaban menos en casa, con el hijo mayor no se sintió tanto, aún estaban mis otros dos pequeños así que mis días seguían ocupados. Posteriormente el segundo hijo se fue y ahí si empecé a sentirme sola, pero mis días aún tenían actividades. Mi esposo se mantenía ocupado con su trabajo y cada uno tenía sus cosas que hacer, de repente llegó el día que mi esposo dijo que ya iba a disminuir sus horas laborales y en pocos meses mi tercer hijo se iba. 

Cuando nos encontramos solos en casa, mis días empezaban más tarde, al inicio lo veía como un descanso. El día que entré a cada uno de los cuartos y ver que estaban vacíos me dolió mucho. De repente ya no sabía en que ocuparme, empezó a estar más tiempo mi esposo en la casa y en lugar de disfrutarnos, nos sentimos como dos extraños en casa, no sabía de que hablar con él, me di cuenta que nuestro tema de conversación eran nuestros hijos ahí me pregunté ¿Quiénes somos?, recordé y pasamos muchas experiencias juntos, pero muy poco recordé haber estado nosotros dos solos, cómo equipo, no nos logré recordar como pareja.

Me empezaba a enojar por todo, buscaba no estar en casa para no ver a mi marido pues ya no no lo veía como un alguien productivo. Me asusté tanto, hablé con mis amigas una me dijo que era normal, otra me dijo que era  la mejor etapa con su marido y otra dijo que era el final, eso no me ayudó en nada. Busqué información sobre como acercarme a tu pareja y cosas así y entendí que lo sentía era un gran vacío emocional y estaba a tiempo de hacer algo por mí, busqué ayuda, alguien me pudiera escuchar y a la vez orientar. Llegué a mi asesoría psicológica, primero comprendí qué estaba pasando conmigo y eso ayudó mucho a que mi matrimonio hoy este mejor. 

Atte. Una mujer en un proceso de nido vacío. 

Si después de leer este blog, conoces a alguien que necesite ayuda, no dudes en ponerte en contacto con nosotros, en ARANA contamos con psicólogos profesionales que pueden ayudar a esa persona que estimas.

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